Las TIC impulsan la educación en Urabá
- Juliana Echeverry Serna /
- 5 may 2020
- 8 Min. de lectura
La subregión del Urabá antioqueño ha vivido más de 50 años el conflicto armado. No obstante, ha logrado la presencia de instituciones educativas dentro de todo el territorio. Ahora el reto es mejorar la calidad educativa y disponer de las TIC para conseguirlo.
Los principales obstáculos que enfrenta la educación son la violencia y el conflicto que se viven en la subregión. En el Urabá antioqueño, el Registro Único de Víctimas – RUV – de la UARIV – la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas-, mostró, para el 2017, que el 51,4% de la población se encontraba registrada como víctimas del conflicto armado. El Padre Neil Alfonso Quijada Mena, director de la Pastoral Afro en Colombia, y quien vive en Turbo, comentó que: “la parte rural está más afectada por el conflicto armado y por la presencia de actores (armados); la parte urbana está un poquito más liberada en ese ámbito de la presión, aunque acá se ha respetado a los docentes y a los estudiantes”. Del mismo modo, afirmó que las zonas rurales han vivido más de cerca el conflicto, por lo tanto, si comparan estas zonas con las urbanas, existe mayor deserción, menor calidad escolar y que son “los lugares más descuidados en materia educativa”, explica el sacerdote.
Gustavo Adolfo Muñoz Marín, doctor en Filosofía, docente de antropología de la UPB y del Instituto de Antropología IMA, habló sobre “poblaciones que se ven forzadas al desplazamiento y a la desescolarización como fruto de la intensificación del conflicto en esas zonas”, además del reclutamiento ilegal de menores que “se ha incrementado en los últimos dos años en la población juvenil e infantil”. El doctor Muñoz explicó que entre las consecuencias indirectas del conflicto armado están “las psicopatologías como efectos colaterales de estas víctimas”, estos son los traumas que genera la vivencia de hechos violentos. Así mismo, manifestó que el Estado se ha visto en la necesidad de invertir más en seguridad que en educación, pero ha dejado desatendida la inversión en educación.
Según cifras de deserción académica dadas por la Secretaría de Educación de Antioquia, en la subregión del Urabá antioqueño, en el año 2018, esta fue del 18,78% en transición (grado 0), 3,78% en primaria (grados de 1 a 5), 3,02% en secundaria (grados de 6 a 9) y 1,28% en media (grados de 10 y 11). El doctor Muñoz explicó que en el grado transición es donde “el sistema educativo no tiene los instrumentos ni las herramientas necesarias para retener o tener programas de permanencia”. También afirmó que las familias prefieren dejar a sus hijos con parientes cercanos antes que enviarlos a la escuela.
TESTIMONIOS DOCENTES DE URABÁ
Nidia María Romero Fabra, licenciada en Ciencias Sociales de la Universidad de Córdoba y docente de la I. E. San Pedro de Urabá, dice que entre los grados 6 y 9, que corresponden a la básica secundaria, “se ha observado que los grados donde se presenta mayor deserción son 7 y 8, es decir, niños y jóvenes entre los 12 y 14 años”. De hecho, dentro del estudio publicado por Proantioquia en septiembre del 2018 sobre los estados de la educación en Antioquia, se encontró que, después del Bajo Cauca, el Urabá antioqueño presentó la mayor tasa de deserción en básica secundaria.
En cuanto a la relación numérica entre estudiantes y profesores, los resultados son alentadores. Desde 2016 a 2020 ha aumentado la cantidad de docentes por alumnos. De acuerdo con la Secretaría de Educación de Antioquia en 2016 hubo un maestro por 34 alumnos 1/34; en 2017 la relación fue 1/32, en 2018 fue de 1/33, en 2019 de 1/32, y en 2020 fue de 1/29. Sin embargo, para la docente Romero, “hacen falta maestros con formación específica, es decir, hay mucho maestro no idóneo”. Como ejemplo, expresó que la zona no cuenta con suficientes docentes licenciados en inglés.
Entre la educación privada y pública se ve una gran brecha. Gloria Cecilia Palomeque, coordinadora de la Institución Educativa Villa Nelly en Carepa, relató que los estudiantes de colegios privados tienen todas las ventajas en sus escuelas, mientras que en las instituciones educativas públicas “los ambientes escolares son muy deficientes, y de alguna forma esto hace que los chicos pierdan la motivación para estudiar”. En los colegios públicos se ha visto una mejora en el tema de la alimentación escolar, pero el padre Neil narró que “hay una alimentación estandarizada que no ha ayudado mucho a decir: 'me encanta el restaurante escolar' ”.
De igual manera, hay deficiencias en los programas extracurriculares. Para Romero es necesario “ofrecer otras alternativas de aprendizaje a los estudiantes, como formación artística, empresarial, orientación vocacional, emprendimiento”. La docente dijo que sus estudiantes son creativos y apasionados por el aprendizaje, pero necesitan adquirir capacidad de liderazgo, iniciativas para apropiarse y proyectarse en la realidad de su región. Por otro lado, la coordinadora Palomeque manifestó que las escuelas no disponen de los recursos suficientes para realizar actividades extracurriculares, las cuales, según considera, refuerzan el aprendizaje.
“La educación es un factor clave en el progreso de las sociedades en virtud de sus repercusiones económicas, políticas y culturales”, aclara Gloria Cecilia y que cuando "el Gobierno falla en garantizar este derecho, se favorece el rezago del país”. En cuanto a inversión, el padre Neil manifiesta que “la inversión para transformar la educación acá existe, pero no llega a las instituciones de manera eficaz.” Para Romero “se debe invertir en la calidad educativa con el fin de capacitar a los docentes, mejorar los ambientes escolares y ofrecer otras alternativas de aprendizaje a los estudiantes”. No obstante, la docente afirmó que se cuenta con la presencia de las escuelas en todo el territorio y la calidad educativa ha mejorado, aunque, aún falta mucho por hacer.

Revisar los procesos y modelos de evaluación fue parte de los profesores que se prepararon para hacer de la TIC una nueva herramienta pedagógica. Foto: EduApps.
DESAFÍOS EN EL USO TIC
Daniel Pimienta escribe en su texto Brecha digital, brecha social, brecha paradigmática, que “se debe considerar que el uso de las TIC para el desarrollo humano porta oportunidades para reducir la brecha social para individuos o comunidades”, aclara que para esto se necesita infraestructura de conectividad, acceso a las tecnologías, programas de telecomunicación, la alfabetización digital y lo más importante, “la educación, la ética y la participación, articuladas como un proceso sistémico.”
Para el doctor Muñoz, “hoy (las TIC) juegan un papel protagónico porque, frente a tantas limitaciones en desplazamiento, existen modelos y experiencias educativas muy interesantes”, que pueden atender a las poblaciones más vulnerables, el problema es que al mismo tiempo son los grupos sociales con menor acceso a las TIC. Del mismo modo, a nivel nacional considera que el sistema educativo se inclina mucho a metodologías de tipo profesor frente a un tablero presentando clase teórica y estudiantes en sus escritorios copiando, resaltando que es importante tener medios que eduquen para el desarrollo y la crítica.
Pineda considera que la inversión de TIC debe darse en 3 rumbos fundamentales: infraestructura, que abarca “los dispositivos que permiten la transmisión de la señal, el transporte del mismo (como protocolos de comunicación y dispositivos de enrutamiento), así como los elementos de computación y los programas que están involucrados en el transporte de la información”. Como segundo rumbo esta la “infoestructura” como los contenidos y aplicaciones a las que se accede desde la infraestructura de las TIC. resalta la importancia de la comunicación: “las comunidades virtuales como parte integrante de esta capa (infoestructura) al lado de los contenidos”. Y por último esta la “infocultura” el cual se entiende como “la suma de los conocimientos, los métodos, las prácticas y las reglas de buen uso que poseen las personas que se han apropiado del manejo de la comunicación y de la información en red”.
Con respecto a la subregión del Urabá antioqueño, podemos ver las necesidades en las tres categorías dadas por Pineda. Palomeque explicó que uno de los principales retos en la educación en Urabá es proporcionar infraestructura tecnológica a las instituciones educativas públicas. Para el padre Neil, las TIC “nos pueden comunicar con las realidades contextuales”. Aun así, aseveró en estos momentos las tecnologías se usan como medios de información y no de comunicación. Y la docente Nidia Romero destacó que el uso de las TIC es necesario, pues “las nuevas tecnologías cobran mayor protagonismo en el desarrollo de la sociedad y se convierten en una herramienta amiga de la educación”. Pero que es necesario que los maestros sepan cómo usarlas para mejorar la calidad de la enseñanza.
PROYECTO SOPORTADO EN LAS TICS POR LA EDUCACIÓN EN URABÁ
El proyecto Ecosistema de Contenidos Digitales para Apps en Urabá, EduApps, es realizado por los grupos de investigación GICU, GIDATIC y EAV de la Universidad Pontificia Bolivariana y Camaleón Multimedia. Este trabajo busca usar las TIC para la transformación y desarrollo de la educación pública en los municipios de Apartadó, Carepa y Necoclí, ubicados en la subregión del Urabá antioqueño. El proyecto Eduapps comenzó en febrero del 2019 y finalizará en septiembre del 2020.
Del 22 al 28 de mayo del 2019, los investigadores visitaron 13 instituciones educativas públicas y 3 secretarías de educación. Indagaron sobre los usos, expectativas y necesidades que tenían estos municipios frente a las TIC. Encontraron “colegios dotados con equipos para educar que se han dañado, están desactualizados, se los entregan malos o se los han robado”, declaró María Camila Rendón Fernández, auxiliar de campo en el proyecto EduApps. Sin embargo, la recursividad de los profesores los asombró: “Han sorteado las dificultades utilizando los dispositivos móviles en clase sin internet, descargan en sus casas el material que necesitan y se los pasan a los alumnos por bluetooth”.
La segunda visita fue del 8 al 10 de octubre del 2019 donde se realizaron talleres sobre ideación, curaduría y prototipado con 81 docentes de los tres municipios elegidos del Urabá antioqueño. Manuela Henao Ospina, investigadora del proyecto EduApps indicó que los docentes “trabajan con las uñas”, pero que durante los talleres estuvieron interesados, propositivos y dispuestos. La investigadora contó que uno de los mayores desafíos fue el miedo de los docentes a utilizar las redes sociales en el proceso de enseñanza debido a que “sienten que los alumnos tienen un mayor conocimiento de estas herramientas”. Sin embargo, con los talleres se incrementó la seguridad y reconocieron que “es de práctica y de irle cogiendo el ritmo, porque de todas maneras ellos usan las redes sociales de modo personal y de ocio”.
EDUAPPS, APOYO AL APRENDIZAJE
Los técnicos del proyecto EduApps están desarrollando unos equipos de bajo costo que no necesitarán de conexión a internet. El ecosistema digital será en formato de librería compuesta por tres elementos: contenidos, recursos como textos, videos, audios o imágenes; aplicaciones que permiten una utilidad, como la calculadora o diccionarios; y herramientas que permitan a los docentes crear contenidos.
El proyecto busca contribuir con el desarrollo de la subregión del Urabá antioqueño tanto en zonas urbanas como rurales, así responden a las demandas del contexto y trabajan con las instituciones educativas públicas y los docentes, donde las nuevas tecnologías encuentran su verdadero sitio en la enseñanza como apoyo al aprendizaje.
En estos momentos, en las instituciones educativas públicas de Urabá, el uso de las TIC es conocido, pero no siempre es empleado para la educación. Henao encontró en la realización de los talleres que muchos docentes y estudiantes manejaban Whatsapp, Facebook, Instagram y Twitter, pero no las usaban en las aulas de clase, sino como redes sociales de uso personal de ocio; aunque, relató que algunos maestros usaban Pinterest para hacer tableros temáticos o sacar ideas para sus clases.
Adicionalmente están las dificultades de conectividad. Aun así, dentro de las limitaciones, se han encontrado profesores que desde su creatividad han sacado provecho a las aplicaciones móviles. Por ejemplo, Rendón contó que algunos docentes, en vez de pedirle a los estudiantes que compren calculadora científica, les muestran cómo descargar la app en sus celulares, otra práctica es pasarles documentos de la clase vía bluetooth, para que no tengan que sacar copias.
Los maestros en el Urabá antioqueño ven que los móviles son una distracción para los estudiantes, narró Rendón, por esto EduApps busca poner del lado de la educación estos dispositivos y herramientas. Alfabetizar a los docentes en tecnología y brindarles equipos según sus necesidades; en este caso, ecosistemas virtuales.

























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