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Fuera de cuadro: la salud mental en el modelaje webcam

Cabe mucha imaginación en lo que puede hacer y decir un modelo webcam para conectar con el usuario al otro lado de la pantalla, más que ofrecer un acto sexual y lograr la excitación, la clave está en entregar algo distinto, en generar conexiones que trasciendan el entretenimiento y la excitación, en conseguir ser recordado y fidelizar a una audiencia impredecible, con necesidades que van más mucho más allá del placer físico. Es por esto que es un trabajo en el que no solo se trabaja con el cuerpo, es determinante lo que se logre desde la mente.


Helena Botero Mejía / helena.botero@upb.edu.co


“Son usuarios que en su mayoría buscan distraerse, tienen todo el dinero del mundo, pero no son felices”, explica Jack Taylor, como lo conocen los tippers y quien prefiere no compartir su nombre real. Tippers es el nombre que tienen los usuarios fidelizados, la palabra viene del extranjerismo proveniente de la palabra “tip” (propina) y se refiere a aquellos cuyos niveles de consumo representan un ingreso notorio. Taylor cuenta que uno de sus tippers es un abogado exitoso, viaja recurrentemente y aunque “lo tiene todo, no es feliz” y encuentra en Jack un oyente, una persona dispuesta a escucharlo en días difíciles.


Colombia es el segundo país con más modelos webcam en el mundo, la industria representa alrededor de 150 mil empleos entre modelos, monitores, personal de aseo, administrativos, propietarios y otros, según informó Juan Carlos Rivera, director general de Lalexpo (Latin America Adult Business Exposition) a Forbes Colombia. Es importante agregar que ya existe una estructura tributaria definida, y que el oficio tiene una participación en impuestos importante para el país.


Collage: Elena Botero Mejía.


Alto contraste


Aunque el objetivo principal sea ofrecer un contenido para adultos y cumplir fantasías provenientes de parafilias (los mal llamados “fetiches”), las relaciones que se construyen entre modelos y usuarios en muchas ocasiones van más allá de eso. Es común encontrar que shows privados se conviertan en largas sesiones de conversación en donde los modelos juegan un papel de oyentes y se entregan como humanos; también hay casos en los que a modelos les pagan por pasar largos ratos solo sonriendo, parpadeando, entre otras cosas.


Este relacionamiento entre quien ofrece el show y los usuarios, sumándole la incertidumbre de un trabajo que en una hora puede librar un mes y en un día entero no producir un solo dólar, son solo dos de los factores que pueden afectar la salud mental de quien está entregando un show. Ofrecer un servicio que implica la mercantilización del cuerpo puede despertar una serie de pensamientos nocivos, eso sin contar que en algunos casos pueda ser sometido al juicio y al rechazo. Si bien es una labor en la que se involucra principalmente el cuerpo, también está directamente relacionado con muchas cosas que pueden pasarle a la mente.


Esteban Klavier es psicólogo y gerente de la academia Estrellas Webcam, una organización dedicada a preparar a los estudios en temas que van desde lo administrativo, el desempeño y actuación de los modelos, mejorar el inglés dentro de las plataformas, hasta en temas de maquillaje y uso de los juguetes sexuales. Esteban resalta la importancia de contar con un psicólogo en los estudios, pues es vital a la hora de cuidar de la salud mental de quienes hacen parte de este servicio.


Hablando específicamente de los modelos, en algunos casos puede ser muy difícil enfrentar el desnudo y la corporalidad, pues debido a la cultura y a cómo esta nos formaliza, no se ve el desnudo como algo normal, explica Esteban Klavier y agrega la importancia de la relación con el cuerpo y la sexualidad. Si una persona ha vivido, por ejemplo, situaciones de abuso o abandono previamente, esto podría despertarse en las transmisiones.


Dentro de las problemáticas más comunes que encuentra Klavier, manifiesta: “Puede ser la generación de estrés, la depresión, la tristeza completa y todo el tiempo. Se pueden generar siempre y cuando las personas no puedan entender lo que está sucediendo frente a la cámara y ya el desarrollo de diferentes traumas si no se sabe que está sucediendo con los clientes”. Por lo que es muy importante tener desde el principio un acompañamiento y conversación para que el modelo se eduque más en el tema y cuente con las herramientas necesarias para afrontar los momentos difíciles.


Otro aspecto que menciona es el de tramitar las emociones que quedan después de un momento complicado en la trasmisión “Se generan unas cuestiones (frente a lo desconocido, poco normalizado) que, si no se llevan a través de la palabra a otro lugar, eso a través del cuerpo se refleja. Desde el psicoanálisis lo que no se tramita a través de la palabra se vuelve enfermedad”. Nunca se sabe con qué se pueda encontrar el modelo al otro lado de la pantalla, y así como existirán usuarios que logren subirle la autoestima y entiendan que están frente a un ser humano; también existen personas malintencionadas que con sus comentarios y peticiones podrían afectar notoriamente a la persona que ofrece el show.


Mecanismos de control


La relación con quien cumpla la función de monitor en el estudio es fundamental, pues en los casos en los que no se cuente con el apoyo de un psicólogo, son estas personas quienes deberán cumplir la función de escuchar y apoyar a los modelos. Un monitor está encargado de supervisar las transmisiones, revisar que los recursos técnicos funcionen correctamente, estar pendiente de las conversaciones entre modelos y usuarios para manejar cualquier complicación, ofrecer un acompañamiento;,entre otras cosas.


Lisette Noreña es monitora de un estudio webcam en Medellín y simultáneamente está realizando sus prácticas como comunicadora social en el sector público, asegura que, para cumplir con su trabajo, una persona debe tener “una mente demasiado abierta, con la disposición de ver el mundo y la realidad de otra manera”, y agrega que “deben ser personas que generen confianza y comodidad (…) y lo más importante, ser muy empáticos con las modelos y usuarios”. Lo demás son aspectos un poco más técnicos como dominar el inglés y saber manejar varias funciones en un computador al mismo tiempo.


Lisette explica que, aunque suele tener una relación cercana y de confianza con la mayoría de las modelos (en el estudio que trabaja únicamente hay mujeres), con algunas de ellas la relación se reduce a temas laborales, por lo que el acompañamiento se ciñe estrictamente a asuntos de la transmisión. “Hay niñas muy influenciables que siempre buscan la aprobación y aceptación de su circulo familiar y social y, cuando no la reciben, se sienten mal y decepcionadas. De la misma forma, hay niñas que son empoderadas y decididas, que por más comentarios negativos o cosas que reciban no les importa, tienen sus metas claras y saben lo que quieren”.


Diferentes registros


Si bien el modelaje webcam hoy no despierta el tabú de hace algunos años, todavía hay personas que no se sienten cómodas expresando que se dedican a ello, o que siguen recibiendo comentarios negativos de parte de su circulo social más cercano. Daniel Betancourt es modelo hace dos años y aunque no suele ocultarlo, sí ha notado que dentro de su círculo cercano “muchos son muy doble cara con ese tema”, pues en sus gestos y comentarios sugiriéndole que busque otras oportunidades, nota la inconformidad y un falso apoyo.


Daniel, como muchas personas, llegó a la profesión después de probar varios trabajos en los que el pago no correspondía al esfuerzo y tiempo que les dedicaba, varios amigos le sugirieron en tono de burla que probara el modelaje hasta que al fin “le fue sonando la idea cada vez más”, buscó estudios cercanos a su casa y “lo demás es historia”. Admite que le gustaría estudiar una carrera, que ahora no lo hace porque no tiene los recursos, pero que de todos modos no planea dedicarse a esto para siempre.


Aunque él esté seguro de que recibiría apoyo del estudio en temas personales si así lo pidiera, afirma que siempre ha sido una persona que prefiere guardarse sus problemas y manejarlos por su cuenta. “Al principio fue muy difícil porque yo siempre he tenido problemas de autoestima y ansiedad, y ese trabajo los aumentó aún más porque te hace dudar de ti mismo. Cosas como preguntarte si sí eres suficiente o así. La ansiedad me comía y de verdad me sentía muy nervioso y presionado. Con el tiempo como que aprendí a manejar ese tipo de pensamientos y ya trato de evitarlos, me acostumbré a la presión de trabajar haciendo eso”, cuenta Daniel.


Ponerse frente a la cámara de una forma tan íntima y sin saber quién ve al otro lado, puede despertar conflictos. Sin embargo, es una oportunidad para que las personas exploren su sexualidad, según el sicólogo Esteban Klavier, quien se refiere especialmente a las mujeres, que en algunos casos se empoderan y se responsabilizan de su sexualidad. El modelaje webcam tiene espacio para todos, no hay que tener un físico específico, una belleza establecida ni una edad determinada; para cada persona hay un usuario y cuando se conecta con el correcto, se ven casos en los que los elogios y el buen trato consiguen elevar la autoestima de la persona frente a la cámara.


El peso de la billetera


El tema del dinero es otro asunto notable en el que los modelos necesitan cierto acompañamiento, Lisette cuenta que en el estudio suelen pedirle ayuda a la hora de tomar alguna decisión, “Más cuando son niñas que no han tenido nada y pasar a tenerlo todo”. Esteban Klavier dice que al principio el derroche es un asunto muy común, pues por lo general no tienen con educación financiera, entonces: “…Van y se lo gastan en fiesta. Y la drogadicción puede empeorar lo que pueda pasar mentalmente”, por lo que es necesario evaluar las decisiones y hábitos que toma un modelo por fuera de su trabajo, pues estarán conectados con su bienestar mental.


Aun cuando es difícil establecer lo que podría ganarse un webcammer, pues el éxito que tengade penderá de las horas trabajadas, si cuenta con usuarios fijos, la porción que tomará el estudio, entre muchas otras cosas. Es un hecho que esta es una profesión en la que puede hacerse mucho más dinero que en otras, y que, en países de pocas oportunidades y altas tasas de desempleo como Colombia, se acude a ella por cuestión de necesidad más que otra cosa. Frente a ello, Esteban Klavier piensa que es necesario tener un plan a futuro, buscar formas de invertir el dinero y pensar en estudiar.


En abril de 2021 se reconocieron los derechos laborales de modelos webcam en Colombia a raíz de un caso de una mujer que fue desvinculada en estado de embarazo y quien presentó una tutela. El 26 de julio de 2022 se propuso un proyecto de ley con la intención de regular los contratos de los modelos, precisamente buscando que estas personas que llegan al oficio en un estado de vulnerabilidad y desconocimiento no acepten acuerdos que violen sus derechos.


Según el sicólogo Esteban Klavier, es imprescindible que las personas entiendan que desempeñan una labor profesional, que deben adoptar un papel que no es el suyo para evitar el sentimiento de que son cosas y para que el desgaste del relacionamiento con el usuario sea el mínimo. Esto lo sostiene Jack, quien asegura que: “Hay que meterse en el papel. Por fuera, mi nombre real es X, pero dentro del estudio soy Jack. A él le gustan los hombres y las mujeres, él coquetea con hombres”.


Sin embargo, Jack agrega que hay una presión que recae sobre los hombres al no poder fingir como podría hacerlo una mujer: “Yo he tenido esa presión de que en ese momento tengo que ponerme erecto y no puedo. Y el usuario está ahí esperando, o ha pagado porque eso suceda, pero no sucede entonces el usuario se va, se pone de mal genio. Hay unos que son muy lindos, muy buenas personas, le ayudan a uno, pero hay unos que no, que paila”, admite que le preocupa bastante el tema de las calificaciones, por lo que se esfuerza al máximo para que el cliente se vaya contento, prometiéndole mejorar.


Salud ocupacional


El acompañamiento del estudio se vuelve clave a la hora de manejar las emociones, Jack trabajó unos meses en Bogotá antes de llegar a establecerse en Medellín, y es ahora que nota la diferencia entre un estudio que se preocupa por las personas y otro al que solo le importaban los ingresos. Además, en el momento se encuentra viviendo con la administradora del estudio y otros encargados, lo que le ha permitido construir una buena relación y estar rodeado de otros modelos con quienes comparte su tiempo.


Desde que llegó, en el estudio le sugirieron que hiciera público que se dedicaba al modelaje, tomó la decisión de ser honesto con su familia y amigos y se sintió aliviado: “Al no saber ellos en lo que yo trabajaba realmente como que me hacía sentir que tenía dos vidas; la que ellos creían que era y la verdadera. Cuando yo me solté y dije la verdad, sentí que solté una carga pesada”. Esteban Klavier confirma que lo mejor es que los estudios se encarguen de educar a los familiares, de permitirles incluso visitarlos en lugar de esconderles la realidad. Esto con el fin de que los webcammers tengan una mejor relación con su trabajo y encuentren ese apoyo necesario de sus seres queridos.


Igualmente, los espacios que promuevan el relacionamiento entre modelos resultan beneficiosos, y estos van desde un sitio donde puedan tomar el descanso juntos hasta salidas y reuniones en las que puedan crear vínculos y fortalecer sus relaciones. En algunos casos, los modelos pueden ser personas muy solas, y crear ese círculo cercano puede ser un apoyo muy positivo; sin embargo, habrá quienes no se sientan del todo cómodos en esta clase de espacios, como es el caso de Daniel, quien prefiere asistir únicamente a lo laboral: “La verdad no me gusta relacionarme con ellos. Yo solo voy a lo mío y pues con los jefes y dueños de la casa me llevo bien, porque con ellos sí he interactuado mucho más”.


Lisette piensa que la salud mental es un trabajo “50/50”, el estudio debe buscar siempre la tranquilidad del modelo y estar ahí para ayudar en caso de problemas, a pesar de ello, no todos se sentirán igual de cómodos compartiendo situaciones personales y en muchos casos, no estará al alcance del estudio ayudarles. En donde ella labora cuentan con una psicóloga que asiste a hacer conversatorios con las modelos y a quien se le pide una cita que va por cuenta del estudio en el momento en el que alguna lo requiera, todo esto con el fin de que ellas vean un lugar seguro en el cual sentirse escuchadas.


Por lo general, los estudios cuentan con una serie de filtros a la hora de reclutar nuevas personas, Esteban Klavier, quien además tiene su propio estudio, asegura que es necesario incluir en estos, pruebas psicotécnicas que determinen si un futuro modelo podría manejar correctamente diversas situaciones y si no carga con asuntos pasados que corran el riesgo de empeorar a través de la profesión. Todas las empresas, sin importar a qué se dediquen, deberían buscar el bienestar laboral.


Entre los riesgos para la salud mental en el trabajo que la Organización Mundial de la Salud enuncia, se encuentran: cargas o ritmo de trabajo excesivos; horarios excesivamente prolongados, antisociales o inflexibles; apoyo limitado por parte de colegas o supervisión autoritaria; violencia, acoso u hostigamiento y demandas conflictivas para la conciliación de la vida familiar y laboral. Estas son situaciones comunes que se pueden encontrar al dedicarse a esto, sin embargo, varían entre estudios y que en un sitio donde se le dé un manejo serio y profesional al tema, no tendrían por qué suceder.


Daniel y Jack se enfrentaron a diferentes dificultades en el momento que decidieron ser modelos, y confirman que no es un oficio que le recomendarían a todo el mundo. Para Jack, debe ser “una persona de mente abierta y muy segura de sí misma”, para él no fue difícil enseñar su cuerpo y conectar con su desnudez, “No se lo recomendaría a una persona que tuviera baja autoestima, que no se quiera lo suficiente. De pronto le dé muy duro, como puede que suceda lo contrario…”. Daniel, por su lado, ratifica que debe ser una persona segura de sí misma, que no se ofenda con facilidad puesto que puede recibir todo tipo de comentarios, además de ser alguien paciente, persistente y valiente. No se lo recomendaría a alguien que sufriera de problemas mentales severos, porque siente que el trabajo podría empeorarlos.


De igual forma, hábitos como hacer ejercicio, alimentarse sanamente, dormir bien y contar con un círculo de apoyo, tener un plan a futuro, alejarse de las drogas, ir a terapia y fomentar la conciencia sobre uno mismo pueden ayudar internamente a cualquier persona, no solo a los modelos, para tener salud mental. Así lo sugiere Esteban Klavier, que con años de experiencia y su inclinación por el psicoanálisis, tiene experiencia en la industria, sobre todo cuando del manejo de las emociones se trata.


Es necesario ampliar la conversación, acabar con mitos que se han construido en torno a la industria y seguir promoviendo su regulación y profesionalización. Todo esto con el fin de que los modelos habiten entornos seguros y de apoyo, donde se les acompañe en la toma de diferentes decisiones y puedan tramitar las emociones que despierte una profesión que un día puede subir el ánimo y la autoestima, y al otro despertar un trauma difícil de combatir.


Contrario a lo que muchos puedan pensar, un modelo webcam no trabaja solo con el cuerpo, también debe usar su mente para enganchar a un usuario con altas expectativas. Es una labor en la que existe una competencia altísima, a nivel internacional, y que, así como puede cambiarle el estilo de vida a una persona en un día, asimismo puede tenerla trabajando 8 horas sin que reciba ninguna remuneración. Toda esa presión, a la que en algunos casos se le suma la desesperación de la necesidad y la soledad, tiene efectos muy profundos en las personas y será una responsabilidad de los estudios entregar los espacios y herramientas para acompañar esos momentos. Además, una mala actitud en muchos casos puede llevar al fracaso del show y, nuevamente, a la frustración económica.


Abrir la mente y entender que este oficio es cada vez más común, para desprenderse de estigmas, es ayudar a que quienes deciden trabajar en él no se sientan solos, no encuentren la necesidad de aislarse y enfrenten sus retos laborales de la mano de personas que ofrezcan un acompañamiento sincero y humano para todo lo que se puedan encontrar al otro lado de la pantalla y en las luchas internas que la cámara no puede captar.

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