Cambalache // Una suegra en la vice

Es un gran avance tener algunas mujeres candidatas a la vicepresidencia de Colombia, no obstante, para futuras elecciones propongo que cada candidato postule en ese cargo a su suegra, sería un hecho histórico para ellas y un hecho histérico para nosotros.


Si bien los hombres tenemos ciertos inconvenientes con las mamás de nuestras novias ­—sobre todo si tenemos varias suegras y por ende varias novias­—, casi siempre uno termina queriéndolas más a ellas que a las mismas hijas. En casos extremos, algunos hombres pasan de novios a padrastros sin mayor explicación. Al final de cuentas, toda suegra es inocente ­—de chisme, magia negra, vudú, brujería, volar en escobas…— hasta que se demuestre lo contrario.


Tener a la suegra en el segundo cargo más importante del país no es una prueba de afectos sino de resistencia, y más cuando ella podría remplazar al presidente en caso de incapacidad del mismo, aunque... bueno, en algunos casos esa ley no aplica: Pastrana fue incapaz de gobernarnos en cuatro años y nadie le dijo nada.


La suegra, además, sería una muy buena compañía para la primera dama, siempre y cuando no sepa que existe una segunda, una tercera, una cuarta… No alcanzaría la burocracia participativa ni la paciencia para tal problemón. Y si hay hijos de por medio, no existe mejor combinación que suegra-abuela, entre otras muchas cosas, porque siempre van a decir que el niño o la niña se parece bastante a uno, aunque el papá sea el vecino.


Las funciones de un vicepresidente son tan limitadas como las capacidades del presidente. La ley estipula algunas tareas que, en manos de una mujer que a la vez sea la suegra del primer mandatario, serían todo un éxito. Habría que agregarle a eso que las suegras son como los venezolanos en Colombia: aparecen por toda parte. Entonces, ante cualquier dificultad, sin importar su índole, aparecerían a ayudar y, mientras el jefe mayor preside a los ministros, ella prescinde de ellos.


Estoy seguro que si Samper hubiese tenido a su suegra en la vicepresidencia durante el proceso 8.000, el que hubiera renunciado sería él. O si Juan Manuel Santos, en vez de Germán Vargas Lleras hubiese tenido a la mamá de Tutina en ese puesto, las viviendas de interés social serían entregadas barridas, trapeadas y con cortinas para estrenar. En ese caso, ella no saldría a buscar votos, como sí lo hace Vargas Lleras, con un programa del gobierno que tanto critica y del cual fue parte. Del vicepresidente de Uribe ni hablar. Yo no sé por qué nadie le ha cuestionado el poner a un menor de edad en semejante cargo, la ley de infancia y adolescencia debería proteger más a Pachito Santos.


Considero que mi propuesta es muy buena. A pesar de ello, lamentaría profundamente si el novio de las hijas de Paloma Valencia y María Fernanda Cabal quiere ser presidente de la república, una de estas dos en la vicepresidencia monta sindicato, hace motines y le cambia la cerradura a la Casa de Nariño para que la máxima autoridad no entre a dirigir.


*Los contenidos publicados son responsabilidad del autor y corresponden a sus opiniones.





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