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Los retos de informar por [el] deporte


Laura Rendón Zuleta / laura.rendonzu@upb.edu.co

 

La actividad de los deportes y sus equipos o figuras más célebres ocupan un lugar de referencia en la sociedad actual. Para ello es clave el papel del periodismo y los medios. Al tiempo, en el ámbito de varias disciplinas se habla cada vez más de un producto cuya calidad hay que cuidar con estrategias de mercadeo, contrataciones y organización de competencias. En la era de la información digital y las redes sociales, este ámbito no está exento de los desafíos que plantea la desinformación. Recogimos los análisis de varias figuras de los medios y el deporte.


La posible llegada del jugador chileno Arturo Vidal o del técnico histórico Ricardo Gareca al club América de Cali es la reedición de las complejas "novelas" que al inicio de cada torneo se conocen por los medios en Colombia, como la que en su momento rodeó la contratación de Juan Fernando Quintero por el Club Atlético Junior y los persistentes rumores sobre un posible fichaje de Falcao García por Millonarios. No solo en Colombia, la agenda informativa de los espacios deportivos incluye reportes, a veces demasiado minuciosos, en los que a menudo hay desmentidos de la información contradictoria y confusa proveniente en su mayoría de las redes sociales, que también genera dudas sobre la integridad de la información deportiva. 

 

El manejo de estas situaciones llama a reflexionar cómo, incluso como simples aficionados a un deporte, enfrentamos la proliferación de noticias falsas, rumores infundados y la falta de verificación de datos, hechos que han planteado interrogantes acerca de la forma en que se comunica y se recibe la información deportiva. Abrios la discusión con tres periodistas deportivos: Óscar Tobón, periodista deportivo de Win Sports; Juan Felipe Cadavid, periodista de Caracol Radio; y Víctor Romero, periodista deportivo de ESPN. 

 

Desinformación en el periodismo deportivo: la perspectiva de los periodistas 

 

Antes del inicio del segundo semestre de la liga colombiana en 2023, el periodista José Daniel Castro dio por sentado que Alejandro Restrepo sería el nuevo técnico del Deportivo Independiente Medellín. Sin embargo, su afirmación fue refutada por otros periodistas, como Felipe Sierra de Win Sports, quien desmintió este rumor al señalar que Restrepo tenía negociaciones con otro club del país. Posteriormente, el presidente del Medellín, Daniel Ossa, salió a desmentir la supuesta negociación.  



 

Este caso, que no es único, es un ejemplo de cómo los rumores y la información no verificada pueden propagarse rápidamente en el ámbito deportivo. Algunas causas las explora el periodista Juan Felipe Cadavid: “La desinformación no es un problema exclusivo de la era actual, sino que ha existido en el periodismo deportivo a lo largo del tiempo. Sin embargo, en la actualidad, con el acceso generalizado a la información a través de Internet, se ha vuelto más evidente. Hace 40, 30 o 20 años los oyentes, televidentes y lectores dependían principalmente de los periodistas colombianos como fuente de información, lo que limitaba la difusión de la desinformación”.  

 

Cadavid enfatiza en que, para un periodista, la disponibilidad masiva de información en la era digital le facilita identificar cuándo se produce desinformación. Además, considera que los periodistas, en su afán de ser los primeros en informar en las redes sociales, a veces descuidan la rigurosidad en su trabajo, lo que puede llevar a la propagación de información incorrecta. 

 

Por otro lado, Víctor Romero plantea que: “Debemos comenzar por abordar la formación del periodista, ya sea aquel que representa a un medio de comunicación o trabaja de manera independiente. Es esencial evaluar cómo se capacita y adquiere la información, ya que el fenómeno de las noticias falsas y la desinformación surge cuando un periodista no está debidamente actualizado o carece de las bases necesarias para abordar una noticia. Esto incluye aspectos como la selección adecuada de fuentes, la evaluación crítica de información y la constante actualización sobre los temas que cubre. Estos elementos son fundamentales para entregar información precisa y verificada a un público específico”. 

 

Romero también menciona la multiplicidad de fuentes de información en la actualidad como un factor que contribuye a la desinformación. Con la presencia de diversos medios de comunicación, se reafirma un desafío adicional para los periodistas: filtrar y verificar la información antes de transmitirla al público sin determinar sesgos o rasgos informativos.  

 

Fuentes confiables y credibilidad 

 

En un mundo inundado de información, es fundamental para los periodistas deportivos asegurarse de que las fuentes que consultan sean confiables y de calidad. El periodista Óscar Tobón considera que la construcción de relaciones sólidas con fuentes confiables es esencial y demanda tiempo y esfuerzo porque implica estar presente en el campo, asistir a entrenamientos y permitir que los equipos y las personas se conozcan tanto a nivel profesional como personal. Explica que esta interacción continua crea una base de credibilidad que es fundamental a medida que la fuente proporciona información, que, no obstante, siempre se busca verificar a través de otras fuentes. Señala que así se establece un vínculo más sólido con la fuente. Señala además que nunca se debe revelar la identidad de una fuente y lo ilustra con un caso:  

 

“Una vez recibí una llamada de Germán Ezequiel Cano, con quien tenía una estrecha relación, al igual que con su representante. En ese momento, el Medellín estaba llevando a cabo sus entrenamientos en la base aérea, un lugar altamente restringido y de difícil acceso para el público en general. Durante uno de esos entrenamientos, ocurrió un incidente, creo que fue una lesión.  

 

Me llamaron para informarme sobre lo que había sucedido, siendo una de mis fuentes la que proporcionó la información. Sin perder tiempo, publiqué la noticia en mi cuenta de Twitter y posteriormente la compartí en mi programa de radio, cuando trabajaba en Wbeimar [lo dice]. Al rato, recibí una llamada de Germán Cano. 

 

Con cierta inquietud, Germán me preguntó: 'Eh, Oscar, ¿quién te proporcionó la información sobre lo que ocurrió en el entrenamiento?'. Mi respuesta fue firme: 'Hermano, no puedo revelar la identidad de mi fuente'. Germán insistió: 'Necesito que me lo digas'. Mi respuesta fue la misma: 'Germán, no puedo hacerlo. La fuente es confidencial y no puedo traicionar esa confianza'. La tensión en la conversación aumentó cuando Germán amenazó con dejar de darme información si no le revelaba la fuente. Ante su ultimátum, decidí mantener mi integridad periodística y respondí: 'Como prefieras, Germán. Si eso significa que no volveremos a hablar y no obtendré más notas de ti, así será' ".  A pesar de que las colaboraciones periodísticas entre Tobón y Cano cesaron un tiempo, su amistad perduró y con el tiempo se restableció el lazo periodístico.

 

Juan Felipe Cadavid destaca que la base del periodismo ha sido la construcción de relaciones con fuentes confiables y la confrontación de información. Sostiene que ha desarrollado relaciones sólidas con fuentes en las que confía, aunque siempre mantiene la práctica de corroborar la información cuando se trata de fuentes menos conocidas. Cadavid insiste en que es importante ser crítico y verificar, pero también reconoce la existencia de fuentes de confianza que han ganado ese estatus con el tiempo. 

 

Víctor Romero considera que la verificación es clave. Esto implica consultar con múltiples fuentes y obtener diferentes puntos de vista, especialmente cuando se trata de noticias importantes. Explica que esto es similar a cuando una persona entra a un vestuario de fútbol y contempla una camiseta en exhibición: puede mirar la parte frontal y captar lo que se muestra en ella, como el escudo o los colores. Sin embargo, para una visión completa, alguien más proporcionará detalles sobre el reverso de la camiseta, como el número, el apellido del jugador. Así explica que siempre hay la necesidad de varios puntos de vista para informar y formar así una historia. 

 

Entre rapidez y precisión 

 


Los profesionales del periodismo deportivo coinciden en la importancia de que se formen colegas capaces de procesar con rigor la información que reciben de sus fuentes y a la vez crear ángulos novedosos para enfocar sus contenidos. Desde la Raya es un semillero de nuevos periodistas del deporte que se ocupa de retos como estos. Foto: Desde La Raya


La competencia por informar rápidamente puede llevar a errores en la información. En este contexto, Oscar Tobón, comparte su enfoque sobre cómo encontrar el equilibrio adecuado entre la rapidez y la precisión:  

 

“Por ejemplo, cuando me informan sobre un posible traspaso de un jugador al Medellín, pregunto a fuentes oficiales y también a fuentes no oficiales, que en ocasiones ofrecen información más fiable. La clave es la verificación. Antes de publicar cualquier información, consulto múltiples fuentes y confirmo los detalles”. Sobre el papel de las redes sociales habla de un problema que llama "periodismo de periodistas": "Alguien ve algo publicado y simplemente lo replica. O le da retweet o copia y pega, que esto sí es un horror. Hay colegas que simplemente la información que da uno, ellos la dicen”. Tobón cuenta que ha recibido reclamos de colegas que "se quedan sin información porque uno no la da".

 

Juan Felipe Cadavid señala que existen ciertos temas en los que prefiere no involucrarse, especialmente “aquellos que son altamente cambiantes y complejos, como los fichajes en el mundo deportivo. En estas situaciones, es crucial mantener una distancia reflexiva. Los fichajes, por ejemplo, es un tema donde tú le vendes el alma al empresario que te cuenta muchas veces lo que beneficia sus intereses. Son temas muy variables. Un negocio que parecía prometedor a las 10:00 de la mañana podría dar un giro completo a las 12 del día. Por eso, priorizo la gestión de fuentes confiables y, cuando siento que una fuente no es lo suficientemente sólida, opto por no informar hasta que cuente con información adicional verificable”. 

 

La presión por ser el primero en dar una primicia puede ejercer una fuerza abrumadora sobre los periodistas, ante lo cual tomar decisiones es complicado, concluye Cadavid: 

 

 “Todos los periodistas deportivos hemos enfrentado situaciones en las que la presión por ser los primeros en informar ha afectado la precisión de lo que decimos. Recientemente, viví una situación así cuando estaba viendo la conferencia de prensa de los jugadores del América de Cali. En un primer momento, se anunció que Lucas González dejaría el equipo. Actué de inmediato y compartí la noticia en mis redes sociales sin esperar a que finalizara la conferencia. Sin embargo, posteriormente, los jugadores rectificaron y dijeron que González seguiría dirigiendo al equipo por algunos partidos más. Ante esto, decidí ser transparente y publiqué una serie de mensajes explicando la secuencia de los eventos. Asumí la responsabilidad por mi error y enfrenté el escrutinio público. En estas situaciones, creo que lo más importante es mantener la integridad y la honestidad con nuestros seguidores y lectores”. 

 

Óscar Tobón, también compartió: “Hubo una ocasión en la que esta urgencia por dar la noticia me llevó a una situación complicada. Publiqué que Andrés Cadavid se unía al Medellín después de haber supuestamente pasado exámenes médicos. Para mi sorpresa, el mismo jugador me contactó negando la veracidad de la información. Mantuve mi confianza en mi fuente, pese a que Cadavid insistía en que mi fuente era muy mala, sin embargo, la situación se complicó aún más cuando Colón de Santa Fe exigió más dinero por el préstamo del jugador debido a la filtración de la noticia. En ese momento, sentí una verdadera presión, ya que temía quedar en entredicho. A pesar de esto, creo que en los años que llevo en esto he tratado de equivocarme lo menos posible al verificar cuidadosamente la información”. 

 

Víctor Romero destaca que este tipo de situaciones también puede involucrar a fanáticos, entrenadores o periodistas que, por diversas razones, buscan dañar la reputación de una persona. En este contexto, la información errónea puede propagarse rápidamente en las redes sociales, lo que dificulta a muchas personas discernir entre lo real y lo falso. Por eso, es fundamental contar con filtros y mecanismos para evitar la propagación de desinformación en el periodismo deportivo y en la información en general. 

 

La audiencia responsable

 

Santiago Estrada Sánchez, un apasionado hincha del Deportivo Independiente Medellín, vive inmerso en el mundo digital en busca de las últimas noticias sobre su equipo favorito. Utiliza activamente Twitter y es miembro de grupos de Facebook dedicados al club. Sin embargo, su experiencia en la búsqueda de información deportiva es un viaje lleno de altibajos. A menudo, se ve inundado con rumores y especulaciones sobre fichajes y negociaciones, se debate entre la emoción de las posibles noticias positivas y la incertidumbre sobre si las fuentes son fiables. Como Santiago, muchos aficionados al deporte enfrentan este dilema en la era de la información digital y las redes sociales. 

 

Estrada coincide con periodistas a los que sigue como Óscar Tobón en que cada periodista y persona construye su propia credibilidad con el tiempo y para los profesionales esto supone tomar decisiones difíciles. Tobón cita como ejemplo la decisión que tomó de abandonar un medio digital partidario en el que trabajó, por lo que consideraba un sesgo sensacionalista inconveniente en los contenidos, el cual repercutía negativamente en la relación con los jugadores y demás fuentes.

 

Tobón resalta que los periodistas tienen la responsabilidad de influir en la opinión pública de manera ética. Reconoce que las personas, especialmente aquellas con menos conocimiento en un tema, pueden ser altamente influenciables. Por lo tanto, enfatiza la necesidad de la responsabilidad en la información que se publica, se comparte y se consume. Más allá de la búsqueda de popularidad en redes sociales, Tobón sugiere que la integridad periodística debe prevalecer, priorizando la calidad del trabajo sobre la búsqueda de atención efímera. 

 

Al respecto, Víctor Romero coincide en que la formación y la calidad profesional son fundamentales para reducir la desinformación en el periodismo deportivo. Destaca la importancia de invertir más en periodistas capacitados que puedan filtrar y verificar la información de manera efectiva. Insiste en la necesidad de mantener altos estándares éticos y no sacrificar la calidad por la rapidez en la cobertura de noticias deportivas, como parte e un esfuerzo que convoca a la industria de los medios y también a los consumidores de noticias para preservar la integridad de la información en el mundo del deporte. 

 

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