Del papel al pixel: nuevas lecturas, nuevos retos para el sector del libro

Ni los libros ni los lectores están desapareciendo, se están transformando, y la Internet es su gran escenario. Los retos son muchos y hay que responder a ellos. Estas fueron unas de las conclusiones que surgieron a partir del pasado seminario de Nuevas Lecturas, organizado por Fiesta del Libro, el 4 de agosto en la SIU de la Universidad de Antioquia, donde se reflexionó sobre el libro y sus lectores a partir de diferentes charlas y experiencias de editoriales digitales, académicos y promotores de lectura.


La lectura desde la no lectura

Germán Rey abrió el seminario proponiendo esta forma de comprender la lectura en Colombia, desde la no lectura, que implica, según él, mirar cómo desde la experiencia digital se ha transformado en múltiples soportes y múltiples ofertas, que rompen el ciclo tradicional de la producción y adquisición de los libros.


Rey destaca, además, que es importante comprender las dinámicas sociales, para poder responder a las necesidades emergentes de forma más acertada, con políticas públicas que vinculen la lectura con los contenidos digitales, por ello advierte que las cifras de los estudios de lectura en el país no son suficientes y hace un llamado a que se vinculen otras profesiones, como la antropología y la etnografía, para responder a las cuestiones sobre cómo leen, qué leen y cuándo leen los colombianos hoy, desde sus contextos.

Las herramientas y el acceso directo que proporcionan las plataformas digitales han hecho que las dinámicas tradicionales de lectura cambien. Foto por: Yorley Ruiz


¿Una nueva profesión?

Los avances tecnológicos y las nuevas formas de la comunicación traen consigo nuevas profesiones, como lo define Catalina Holguín, “soy editora digital, es una profesión dudosa, incierta y quienes la hacemos no sabemos aún cómo hacerla”. Experiencias editoriales como Manuvo , donde ella es directora, demuestran cómo muchas de sus creaciones son experimentos, como lo llama ella, en los cuales el libro adquiere otra forma y el producto no es un libro tradicional, ni un videojuego, a pesar de que algunos permitan jugar en él.


Catalina insistió en la importancia de la lectura para los editores “no solo del texto que estamos editando, sino del texto que es Internet. Si uno aprende a editar ese texto seguro no se aburre”. Advierte que el reto desde la academia es mirar la Internet “como un objeto de estudio serio, como un objeto estético, como un objeto literario, que puedes leer, analizar, criticar o lo que sea” y que los futuros profesionales deben saber trabajar en equipo porque, citando el caso de NY Times, donde los equipos son multidisciplinarios, “Si uno no sabe trabajar en equipo, no puede hacer nada en digital”.


Sin editoriales no hay lectura

Es una necesidad casi urgente que los editores y editoriales se transformen, para dar respuesta a nuevas formas de consumo, mediadas por lo digital, donde la suscripción y el desarrollo de plataformas antimonopolio pueden ser una respuesta contundente, según explicó Jaime Iván Hurtado, consultor experto en nuevas tecnologías, destacando la importancia de las editoriales y editores para la lectura y el desarrollo de los libros.

“Es muy afortunado la cantidad de caminos que hoy se pueden tomar y que garanticen que las operaciones funcionen”, dijo Hurtado frente a los recursos y conexiones que ofrecen las plataformas digitales donde siempre habrá la necesidad de “un corrector de estilo, un diseñador, alguien que se ponga a tono con las necesidades”.

Estudiantes de diseño gráfico de la UPB desarrollando un libro digital basado en los cuentos de Edgar Allan Poe, con audios e ilustraciones creados por ellos. Foto por: Yorley Ruiz

Las bibliotecas: más que un café internet

“Tenemos 19 bibliotecas y uno de los problemas más graves es que hay un uso instrumental o cooptado por las redes sociales” dijo José Ignacio, durante el conversatorio con Ruth Helena Vallejo de Bibliored y Claudia Giraldo de Comfenalco, refiriéndose a los retos que se están enfrentando hoy las bibliotecas, donde el 80% de los usuarios están en redes sociales o en YouTube y muy pocos consultando el material que ofrece las bibliotecas.


El derecho a la información y la promoción de la creación de contenidos propios en las bibliotecas, fue un llamado que hizo Ignacio, porque, según él, no deben atenerse solo a los intereses del mercado editorial. Por otro lado, Claudia recordó que la función que tienen es “fundamental y es el acceso a la información. La promoción a la lectura tiene que llevar a algo y es que seamos una sociedad más informada”, porque, según ella, uno de los problemas más graves es que “somos una sociedad que no sabemos para qué sirve la información”, por eso destaca que los procesos de aprendizajes y de alfabetización digital deben comenzar por las comunidades, los barrios y los contextos de los usuarios.

Las bibliotecas tienen el reto de atraer nuevos lectores que aprovechen el material que estas ofrecen a partir de nuevas estrategias de intercambio y apropiación de la información. Foto por: Yorley Ruiz

En tiempos de ciencia ficción


“Estamos tan acostumbrados a la maravilla que se nos olvida que estamos en tiempos de ciencia ficción”, dijo el profesor Pablo Francisco Arrieta, quien desde libros digitales interactivos, que contienen vídeos, audios, hipertextos, traducciones del idioma original con solo tocar las palabra en la pantalla, y otras opciones que ofrecen estos tipos de plataformas, hizo caer en cuenta a los asistentes que más allá del soporte, lo que importa es que la gente lea.


Los audiolibros, la personalización de la visualización de las publicaciones, la experiencia que ofrecen los periódicos hoy es completamente diferente, lo cual da cuenta de que la gente lee diferente y que los hábitos en torno a ella crean posibilidades sorprendentes, explicó Arrienta.


No hay que ir muy lejos para ver lo que traen estas nuevas tecnologías. La Biblioteca Nacional de Colombia hace una entrega mensual de un capítulo del libro escrito e ilustrado por Antonio Caballero: Historia de Colombia y sus oligarquías. Imagen: bibliotecanacional.gov.co


Mirar hacia el futuro

Son muchos los retos a los cuales se enfrentan no solo las editoriales, sino también las bibliotecas, los promotores de lectura, los docentes, padres de familia, los lectores tradicionales y los nuevos lectores, donde las políticas públicas y las encuestas están llamadas a responder y a retratar esta realidad cambiante y renaciente del libro.


Ana Carolina Montoya, promotora de lectura y asistente al seminario, celebra que en la ciudad se abran este tipo de espacios para la reflexión que le permitan a editoriales, bibliotecas, librerías y el lector del común, quitar el miedo y abrirse, a lo que ella llama, todo un universo por ser explorado.


Aún hay preguntas por resolver, fenómenos de lectura por ser estudiados y procesos de promoción y nuevos grupos de trabajo por ser creados, que muestran que el sector del libro tiene un camino largo y esperanzador por construir.


Del 9 al 18 de septiembre se llevará a cabo, en Medellín, la Fiesta del Libro y la Cultura que cumple 10 años. Un espacio para seguir reflexionando alrededor del libro y las lecturas. Foto por: Yorley Ruiz (Fiesta del Libro 2015).




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